En los últimos años el comercio electrónico ha experimentado un verdadero auge, y con él han surgido toda una serie de modelos de negocio asociados a él, que distan mucho de los modelos tradicionales.
Un modelo de negocio o diseño de negocio, describe cómo trata la organización de generar ingresos y beneficios, que sin duda, son la base de toda supervivencia corporativa. Pero esa descripción, engloba mucho más que eso. El modelo de negocio debe definir la estrategia que seguirá la organización, tanto para crear como para capturar valor. Es, en definitiva, un resumen de la estrategia empresarial y de cómo plantea esta segmentar el mercado, salir al mercado y servir a sus clientes.
Uno de los distintos modelos que se derivan del comercio a través de Internet, es el modelo de Afiliación, en el que, a grandes rasgos, el vendedor o poseedor del producto o servicio se nutre de un conjunto de promotores (afiliados) propietarios de una Web que recibirán un beneficio económico por cada cliente que redireccione a la Web del vendedor principal (pago por clic, mediante intercambio de banners, comisión por cada venta, etc.) y realice una cierta acción, por ejemplo, una compra del producto, un registro en el sitio del vendedor o la petición de un servicio.
Este nuevo modelo de negocio, es positivo para ambas partes, ya que, el vendedor, consigue toda una red comercial que promociona sus productos en cualquier lugar de la red, creando así una fuerza de ventas a gran escala, incluso pudiéndose centrar en mercados locales, hecho que sería muy costoso en el caso de una red comercial tradicional. Asimismo, este tipo de negocio es más económico para el vendedor, ya que, de este modo, si un afiliado no genera ventas, este no supone un gasto para él.
Por otro lado, desde el prisma del afiliado, supone una buen modo de iniciar un negocio en Internet, ya que, un afiliado puede promover uno o varios productos de un solo vendedor, o hacer lo propio con cuantos vendedores se crea capaz de actuar. Todo ello le reportará una serie de beneficios económicos.
Cada afiliado, le supone al vendedor, un empresario independiente que le atrae nuevos clientes, cada uno con sus propias estrategias.
Como afiliado, se deberá establecer el propio modelo de negocio y estrategias para conseguir un mayor tráfico Web, que a su vez genere un mayor tráfico en la página del vendedor principal, y conseguir beneficios por cada conversión de visitante a cliente que se realice. Todo ello, con una inversión mucho menor que emprender en solitario. Es una manera excelente de iniciar un negocio y adquirir experiencia. (véase Ocho webs para afiliarte).
Será tarea de cada afiliado conseguir esas conversiones, aumentando las visitas en su propia web, consiguiendo un buen posicionamiento en buscadores ya sea mediante acciones de SEO, SEM y estando presente en los medios sociales con una estrategia 2.0 (Redes sociales, blogs propios o externos, foros). Todo ello sin dejar de prestar atención a acciones comerciales de marketing y comunicación para conseguir que se venda el producto que se está referenciando.
En definitiva, se trata de que cada afiliado, cree su propio negocio en torno a productos de terceros, pero realizando acciones como si fueran propios, hecho que reportará más ventas y beneficios al vendedor principal y a su vez, beneficios y bagaje empresarial al afiliado.
Si aún no estás convencido del potencial del comercio electrónico, AFÍLIATE.
¡Eureka!, ¡Lo encontré!, es la famosa expresión que se dice que gritó Arquímedescuando descubrió lo que hoy conocemos cómo el principio de Arquímedes. Este descubrimiento lo hizo mientras se encontraba en la bañera, tras lo que salió a las calles de Siracusa desnudo y gritando ¡Eureka!.
Este imperativo, con el paso del tiempo, ha derivado en la palabra HEURÍSTICA, la cual, consiste en la capacidad de un sistema de innovar positivamente para conseguir los objetivos fijados. Se trata del arte de innovar, de visualizar en el diseño, de concebir ideas, de descubrir, etc.
Partiendo de esta definición, se entiende como heurística la capacidad de un individuo de encontrar una solución innovadora para él mismo, o para su puesto de trabajo, que consiga solucionar el problema planteado de forma innovadora.
Por lo tanto, se trata de resolver problemas mediante la creatividad y el pensamiento lateral, es a la vez la ciencia y el arte del descubrimiento.
El pensamiento lateral (lateral thinking) fue propuesto por Edward De Bono para representar todos esos caminos alternativos que no estamos acostumbrados a tomar al momento de encontrar soluciones a un problema.
La popularización de la heurística vino de la mano del libro del matemático húngaro George Pólya, Cómo resolverlo (How to solve it).
El libro, sugiere que un problema matemático puede ser resuelto mediante una técnica de cuatro etapas:
Entender el problema.
Crear un plan.
Llevar a cabo el plan.
Revisar e interpretar el resultado (mediante el método científico).
Si esta técnica fracasa, Pólya advierte:
"Si no puedes resolver ese problema, entonces existe un problema más sencillo que éste que sí podrás resolver: encuéntralo".
"Si no puedes resolver el problema propuesto, intenta resolver primero un problema relacionado. ¿Podrías imaginar un problema relacionado más accesible?".
Pólya, en su libro, nos da una serie de técnicas heurísticas, que pueden hacerse servir para encontrar, precisamente eso, un problema más accesible:
Por ejemplo, la técnica de la Descomposición y recombinación, consiste en dividir el problema general en problemas más simples, y hallar la solución a estos problemas más simples; el método se denomina divide y vencerás, por ejemplo en el conocido problema de las torres de Hanoi.
Aquí, básicamente, se aplican este tipo de técnicas a problemas matemáticos, pero, se pueden aplicar a todo tipo de problemas, tanto personales, como a nivel empresarial.
Es importante destacar que la empresa debe hacer que las personas que la integran se sientan en un entorno óptimo para la innovación y abierto a la creatividad y cambio de mentalidad.
El éxito de las organizaciones actuales, pasa, sin duda, por la innovación, por ser capaces de ver cosas que los demás no ven. La innovación y la creatividad debe ser el modo de vida de una organización si quiere avanzar, es más, debe serlo si quiere sobrevivir.
Las empresas deben gestionar la innovación, la creatividad de sus miembros, de manera que no se escape de la compañía, si en una empresa se oyen frases del tipo “si tengo una buena idea, se la digo a mi jefe y ahí muere la idea, ya sea porque
a) me dice que no va a funcionar.
b) me dice que no hay tiempo o recursos para implementarla.
c) se la roba para llevarse todo el crédito, lo que provoca que nadie más quiera dar nuevas ideas. En realidad, gerentes, "asesinos de ideas" o "vampiros".
Sin embargo, la creatividad es fundamental para el éxito de cualquier negocio y hoy, más que nunca, es clave para la supervivencia de las empresas. (Véase, Cómo estimular la creatividad en su empresa).
Existen diversas leyes heurísticas, entre ellas, la Ley de la despersonalización, es decir, salir del propio ambiente, para poder percibirlo, para poder verlo. "Si algún día alguien descubrió el agua, ese alguien no era un pez". Ver lo conocido, como si nunca lo hubiéramos visto, examinarlo, como lo haría un niño al verlo por primera vez, salir a la calle y ser curiosos con nuestro entorno, preguntarnos por qué, poner las cosas que ya se dan por sentadas en tela de juicio, no dictar que es erróneo si no preguntarnos por qué es la única solución a ese problema o necesidad.
Si todos, personas y empresas, fuésemos iguales, si ya estuviera todo inventado, haría ya tiempo que se habría perdido la pasión en el mundo de las empresas, y si fuera así, ¿por qué hay empresas que invierten enormes sumas de dinero en la innovación?. Porque, afortunadamente, eso no es así, porque dónde hay vida, hay ideas, conocimientos e innovación.
Las personas creativas están por todos sitios, todos tenemos un talento innato que debemos explorar y explotar, ser curiosos, enérgicos y felices, nos ayudará a desarrollar nuestra parte más innovadora y caminar por el sendero del éxito.
La solución a los problemas, se puede encontrar, se debe estudiar la manera de encontrarla, Arquímedes la encontró en su bañera, solo hace falta encontrar nuestra "bañera" y para ello debemos generar un cambio en nuestra mentalidad y abrir nuestra mente, utilizar el pensamiento lateral y las leyes de la heurística.
Esta misma solución se la han encontrado en varias empresas, por ejemplo IKEA, dónde Ingvar Kamprad se encontró ante la imposibilidad de meter una mesa en su vehículo.
A partir de este problema, decidió cortar las patas de la mesa para poder meterla en el vehículo. Esta solución aparte de solucionar el problema ante el que se encontraba le dio la idea de empaquetar los muebles que vendía en su tienda de forma plana, de esta forma ahorraba espacio, stock, problemas de daños en los materiales a la hora de transportarlos y almacenarlos, etc.
No existe un método universal para la resolución de problemas, pero mediante la heurística podemos trazar un mapa, una ruta para encontrar soluciones a los problemas que se nos plantean. La clave está en que algún día todos podamos salir corriendo a la calle y gritar: ¡Eureka!.
"Sólo una cosa convierte en imposible un sueño: el miedo a fracasar." (Paulo Coelho)
La motivación es algo de lo que todos hemos oído hablar alguna vez en nuestra vida, pero, ¿qué hacer cuando alguien está realmente desmotivado en su trabajo?.
La desmotivación es uno de los factores que más problemas causan en una organización, ya que, la desmotivación de un miembro puede llevar al fracaso a un trabajo realizado por todo un equipo durante largo tiempo.
En primer lugar hay que considerar que las organizaciones están compuestas por personas y como tales, cada una de ellas tiene una serie de necesidades y objetivos en la vida, por lo tanto, un sistema de motivación general, sin tener en cuenta los distintos aspectos de cada una de las personas puede no funcionar e incluso ser pernicioso para los intereses de la organización en general.
La palabra motivación deriva del latín motus, que significa «movido», o de motio, que significa «movimiento». La motivación puede definirse como el señalamiento o énfasis que se descubre en una persona hacia un determinado medio de satisfacer una necesidad, creando o aumentando con ello el impulso necesario para que ponga en obra ese medio o esa acción, o bien para que deje de hacerlo. Es el impulso que inicia, guía y mantiene el comportamiento, hasta alcanzar la meta u objetivo deseado.
Partiendo de aquí, es necesario, desde el punto de vista del líder dejar bien claro cuál es el objetivo a perseguir, ya sea de todo el equipo o bien de determinados miembros, ya que sin objetivos, no hay motivación. Se podría decir que:
Motivación = Motivo + Acción
Es decir, no existe Motivación sin la identificación de un “Motivo” u objetivo que sea alcanzado a partir de la “Acción” (Recorrido).
Esos objetivos vendrán determinados por una serie de estímulos internos y/o externos, concretados en deseos que orientarán las actividades para alcanzar dicho objetivo.
El responsable de un departamento técnico, ante la evidencia de desmotivación o intentando prevenirla, tiene que dejar claro, en primer lugar el objetivo a perseguir y en segundo lugar, desde una perspectiva humanista, es decir, aquella que enfatiza en resaltar la capacidad del individuo para el crecimiento personal, debe inculcar a todos los miembros de su equipo las palabras:
"TÚ PUEDES"
Es importante resaltar la figura del responsable o líder de un equipo, en cuanto a motivación se refiere, ya que juega un papel determinante en la consecución de este fin. Líderes carismáticos, pueden llevar, en casos extremos, a que un grupo de gente mate y muera por una causa, por un objetivo que quedó claro desde el primer momento. Este es el caso, por ejemplo, del escocés Sir William Wallace, que llevó a todo un país a luchar por la independencia de Escocia. Este sería un gran ejemplo de motivación.
La motivación, no nace desde la amenaza, esto simplemente generará miedo y desconfianza entre miembros del equipo, el responsable, debe tener claro, que mediante la coerción no se consigue personas motivadas, no se alcanzan equipos motivados. El siguiente vídeo muestra un ejemplo a evitar, un intento de motivación mediante la amenaza.
Como responsables de cualquier departamento técnico, debemos comprender que la motivación de las personas no se encuentra únicamente en compensaciones económicas, las cuales podrían ser útiles en determinados casos, pero no siempre. Para ello es importante recordar teorías de la motivación como la de Maslow o la de Herzberg.
Por lo tanto, es interesante conocer que necesidades tiene la persona o personas en cuestión, para reconocer cual es la mejor manera de motivarla, de conseguir que lleguen a su propia autorrealización.
Se podrían comparar las necesidades de una persona, con las necesidades de otro ser vivo como una planta.
Si no tiene cubiertas ciertas necesidades, no será posible motivarla con necesidades superiores.
Cabe citar, que como responsable, debemos entender desde el primer momento, que la comunicación es esencial para la motivación, sin retroalimentación, felicitaciones oportunas y comunicación del rendimiento, los miembros del equipo pueden no entender el por qué de su trabajo, causa ésta, de desmotivación y apatía generalizada.
Se debe combatir la desmotivación por varios motivos, tanto personales y de convivencia con el grupo, como organizacionales, en cuanto al descenso del rendimiento. Existen varias maneras de combatirla. (véase 5 ideas para combatir la desmotivación). Pero es importante recordar que gran parte de la motivación nace de la automotivación, es decir, de la capacidad de uno mismo por plantearse objetivos y luchar por conseguirlos. De tal manera el responsable o líder del equipo, no conseguirá nunca individuos motivados si internamente él no lo está. El líder debe ser un adalid de la motivación y creer en el objetivo con tal fuerza, que sea capaz de transmitir la ilusión por conseguirlo.
Llegados a este punto, toman sentido las palabras de Marco Aurelio cuando dijo:
“SERENIDAD para aceptar lo que no podemos lograr, FORTALEZA para perseguir lo que si podemos y SABIDURÍA para distinguir entre las dos”.
Todo ello nos llevará por el camino que debemos recorrer para alcanzar LA MOTIVACIÓN.